Sordera en los perros

Sordera en los perros

La sordera en los perros puede llegar a ser un trauma importante en la vida del animal. Como propietario hay que hacer todo lo posible porque nuestro perro se sienta bien y como uno mas.

Sordera congénita o hereditaria.

La sordera congénita en los perros puede ser causada por infecciones intrauterinas, medicamentos tóxicos, trastornos del hígado u otras exposiciones tóxicas antes o poco después del nacimiento. Por lo general, es imposible determinar la causa de la sordera congénita a menos que se haya observado un claro problema en la raza, o que se realicen inseminaciones cuidadosamente planificadas.

La sordera hereditaria puede ser causada por un defecto genético aportado por el padre o la madre.

Causas de la sordera congénita.

Una de las causas más importantes de la sordera congénita es la despigmentación de la piel. Por ejemplo, los dálmatas son animales sin pigmentación en gran parte de la piel; las manchas negras si tienen pigmentación pero las partes blancas están ausentes de ella. Esto hace que sea posible que el oído interno de dicho animal esté cubierto de piel sin pigmentar, lo que conlleva a que sus terminaciones nerviosas se atrofien y mueran en los primeros días de vida del cachorro, dando lugar a la sordera.

La llamada sordera unilateral es cuando un perro es sordo sólo de un oído, y sordera bilateral, cuando es sordo de los dos oídos.

Los perros, al igual que las personas, conforme van cumpliendo años, también van perdiendo audición.

Desarrollo de la sordera.

La sordera, que generalmente se desarrolla en las primeras semanas después del nacimiento, mientras que el canal auditivo está todavía cerrado, por lo general, es el resultado de la degeneración de una parte del suministro de sangre a la cóclea (estructura en forma de tubo enrollado en espiral, situada en el oído interno).

Las células nerviosas de la cóclea posteriormente mueren, y el resultado de tal muerte es la sordera permanente. La causa de la degeneración vascular no se conoce, pero parece estar asociada con la ausencia de células protectoras del pigmento (melanocitos) en los vasos sanguíneos.

La función de las células nerviosas es la de mantener altas concentraciones de potasio en el líquido (endolinfa) que rodea las células ciliadas de la cóclea. Estas células pigmentarias son muy importantes para la supervivencia de la cóclea.

¿Qué hacer?

Se recomienda que los cachorros que sean bilateralmente sordos sean cuidados con mucha paciencia y cariño, ya que son mascotas desgraciadas, difíciles de entrenar, propensas a asustarse o morder, y a menudo pueden morir por atropello, puesto que no oyen la llegada de los vehículos.

Debemos cuidar mucho sus exposiciones a la luz solar, sobre todo la parte de la nariz (no sólo en lo perros sordos). Para ello, les pondremos una crema de protección solar para niños o personas de piel sensible con un factor alto, y preferiblemente sin olor alguno.

Los perros con orejas largas y colgantes suelen tener infecciones auditivas. Cuando esto ocurre, el perro sacude muy fuertemente la cabeza, perdiendo pelo de la zona, se rasca continuamente las orejas, provocando su enrojecimiento, su inflamación, la aparición de costras y hasta incluso puses y olores desagradables.

Si el perro tiene algún problema de audición y no nos damos cuenta y se deja mucho tiempo sin tratar, puede llegar a quedarse sordo completamente o tener problemas graves de equilibrio.

Hay veces en las que la sordera es temporal debido a un tapón o alguna otra infección en el oído. En estos casos, debemos llevar al perro al veterinario nada más detectar dicha sordera.

Es muy importante limpiar muy a conciencia y con productos recomendados los conductos auditivos del perro, al menos una vez a la semana, sobre todo si la raza de nuestro perro es una de las que tienden a producir más cera de lo normal.

Si tu perro tiene indicios de poder padecer sordera, deberás comprobarlo. Para ello, puedes hacer ruidos con instrumentos que al animal le interesen cuando no te esté mirando, como el de su plato de comida, el movimiento de las llaves cuando vais a salir de casa, o incluso llamarlo cuando esté durmiendo, con el objetivo de que compruebes su capacidad auditiva.

Igual que cualquier otro perro…

Un perro que esté sordo o padezca una leve sordera es igual que otro perro que no la padezca; le gusta jugar y disfrutar como cualquier otro. Le tendrás que hablar mucho más cerca de lo que lo hacías antes, para así intentar que te entienda y obedezca a todo lo que le digas. El dueño juega un papel muy importante en estos casos, y depende mucho de él la calidad de vida del animal.

Si piensas en la adopción de un perro que padezca sordera puedes tener algunos problemas para la nueva adaptación, tanto tuya como del animal. No es nada fácil, ¡pero seguro que lo conseguís!

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