¿Por qué los perros esconden sus huesos?

¿Por qué los perros esconden sus huesos?

Quizá alguna vez te hayas encontrado un hueso de tu perro escondido en tras un armario, debajo de un cojín del sofá, o en otro lugar extraño. Esto no es un juego para tu mascota. Los perros esconden sus huesos debido al instinto de supervivencia que sus antepasados ​​aprendieron cuando la presa era difícil de encontrar.

Supervivencia salvaje

Antes de que los perros se domesticaran y fueran nuestras mascotas, eran animales salvajes que cazaban en manadas de una manera similar a los lobos modernos. La ventaja de la caza en manada era que podían enviar exploradores en muchas direcciones diferentes para encontrar a la presa, y cuando acorralaban a sus presas, su superioridad numérica hacía que pudieran abatir a un animal mucho más grande. El problema de abatir a un búfalo, un alce u otro animal grande era que incluso una manada grande podía no ser capaz de comerse toda la presa entera. Y ellos no querían compartir su trabajosa cosecha con las aves y otros carroñeros.

Superávit de comida

Cuando había mucha comida, o incluso cuando la manada había “limpiado” a la presa hasta los huesos, los perros salvajes tenían el suficiente desarrollo evolutivo para saber que tenían que guardar algunos de los excedentes de comida para aquellos tiempos en que la presa era más difícil de encontrar. Pero, ¿dónde podría esconder un perro la comida para mantenerla a salvo de los carroñeros o incluso otros miembros de su manada?

¿Por qué entierran la comida?

Las garras y las patas de los perros se adaptan bien a la excavación, y durante miles de años aprendieron que enterrar los huesos de sus presas reduciría las posibilidades de otros animales robaran su comida. A pesar de que los huesos no tienen una gran cantidad de nutrientes, la carne adherida a ellos y la médula ósea de su interior eran a menudo un sustento suficiente durante los períodos de escasez. Enterrar los huesos no sólo hacía más difícil que otros los encontraran, sino que también enmascaraba (ocultaba) su olor y los mantenía refugiados del aire y de la luz solar, ya que eso aceleraba el deterioro de los huesos.

El remanente genético

Los perros domesticados de hoy en día, cuando son alimentados suficientemente, es menos probable que vuelvan a este comportamiento de sus antepasados y acumulen su comida. Algunas razas, sin embargo, son un poco más propensas a la acumulación de comida que otros. Si alimentas demasiado a tu perro o si las hora de comer no es muy regular, tu perro puede empezar a hacer planes para el futuro y esconder algo de comida para cuando tenga hambre y el plato de comida esté vacío.

A veces los perros pueden esconder la comida y los huesos y nunca volver a por ellos, porque aunque el comportamiento de prepararse para los tiempos de vacas flacas es todavía muy fuerte en ellos (lo llevan en la sangre), los tiempos de vacas flacas no llegan nunca. Incluso los huesos de plástico y otros juguetes pueden ser lo suficientemente similares como para desencadenar el impulso de la acumulación. Algunos perros también pueden acumular materiales para vestir su cama, por lo que a veces también pueden robar ropa o toallas.

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