Cataratas en los perros

Cataratas en los perros

Una catarata es una opacidad en el cristalino o lente del ojo de un perro, lo que le hace tener una visión borrosa. Si la catarata es pequeña, es probable que no perturbe demasiado la visión del perro, pero las cataratas se debe controlar porque cuanto más gruesas y densas se hagan, más probable es que acaben en ceguera.

Causas de las cataratas en los perros

Las cataratas se pueden desarrollar a partir de una enfermedad, debido a un traumatismo en el ojo o como consecuencia de la vejez (a partir de los 8 años), pero las condiciones hereditarias son la causa más común. Las cataratas pueden estar presentes desde el nacimiento o desarrollarse cuando el perro es muy joven, entre uno y tres años de edad. Una alta incidencia de cataratas también es atribuida a menudo a la diabetes.

¿Cómo puedo saber si mi perro está desarrollando cataratas?

Si los ojos de tu perro tienen un aspecto opaco y blanquecino o gris azulado, debes llevarlo al veterinario para que le examine. Ten en cuenta, sin embargo, que es natural que el cristalino de un perro se enturbie o se vuelva gris con la edad. Esta condición, llamada esclerosis nuclear, no pone tanto en peligro la visión de un perro como lo hacen las cataratas, y generalmente no se recomienda el tratamiento. Sin embargo, cualquier nubosidad u opacidad en el ojo de tu perro es motivo suficiente para llevarlo al veterinario.

¿Qué sucede cuando no se tratan las cataratas en los perros?

Una catarata no tratada puede deslizarse del tejido que la mantiene en su lugar, quedando libre para flotar en el ojo, donde puede instalarse y bloquear el drenaje natural de líquidos. Esto puede conducir a glaucoma, que puede causar ceguera permanente. Las cataratas también pueden empezar a disolverse después de algún tiempo, causando una profunda y dolorosa inflamación en el ojo.

¿Qué perros son propensos a las cataratas?

Aunque los perros de todas las edades y razas pueden desarrollar cataratas, éstas se encuentran más comúnmente en los Cocker Spaniel, los caniches, los Schnauzer miniatura, los Terrier y los Golden Retriever. Los perros con diabetes también son especialmente propensos.

Diagnóstico de las cataratas en los perros

Un examen preliminar del ojo por parte del veterinario dirá si se trata de una catarata u otra condición que cause nubosidad en el ojo. A continuación, se debe consultar con un oftalmólogo veterinario para determinar la extensión de la catarata y los pasos a tomar para tratar el problema.

¿Cómo puedo ayudar a preservar la visión de mi perro?

En la mayoría de los casos, las cataratas no se pueden prevenir, pero hay algunos consejos que seguir para asegurar que la visión de tu perro pueda ser preservada, especialmente si esas cataratas son causadas ​​por una condición médica como la diabetes:

  • Examina los ojos de tu perro regularmente
  • Limpia los ojos de tu perro regularmente con suero fisiológico y una gasa
  • Asegúrate de que la zona donde descansa el perro no esté en contacto con productos tóxicos, como pinturas, disolventes, ácidos o gases.
  • Lleva a tu perro al veterinario si sus ojos se ven blanquecinos o gris azulado.
  • Lleva a tu perro al veterinario si sospechas que está teniendo problemas de visión.
  • Si es posible, averigua el historial médico de los padres de tu perro, ya que las cataratas son a menudo hereditarias.
  • Estate al tanto de cualquier condición que pueda tener tu perro que pueda causar cataratas, como la diabetes o los traumatismos oculares.

Tratamiento de las cataratas en los perros

La pérdida de visión debido a las cataratas a menudo se puede restaurar por medio de cirugía. La cirugía parece ser la única solución puesto que el tratamiento a base de medicamentos no es efectivo.

Un oftalmólogo veterinario será quien elimine quirúrgicamente la lente, y la sustituya por una lente (prótesis) de plástico o acrílica. La cirugía de cataratas, por lo general, tiene una buena tasa de éxito (95% aprox.), pero tu veterinario tendrá que determinar si tu perro es un buen candidato para la cirugía. El procedimiento también requiere una amplia atención postoperatoria.

Nota: Si tu mascota tiene una condición subyacente, como la diabetes, el tratamiento de la afección subyacente puede disminuir las posibilidades de que las cataratas se desarrollen.

Después de la cirugía, tu mascota tendrá que llevar un collar protector (isabelino), hasta que sus ojos se curen (tres semanas aproximadamente), y deberá reducir el ejercicio físico al máximo. Tú tendrás que encargarte de mantenerlo relajado y en un ambiente tranquilo. También será necesario la aplicación de gotas para los ojos varias veces al día durante unas pocas semanas, para evitar inflamaciones e infecciones y facilitar el proceso de cicatrización tras la operación.

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